miércoles, 11 de enero de 2017

Ta' bueno ya: ¡Vamos pa' la marcha!


La sociedad dominicana se encuentra en una coyuntura en la cual es un crimen equivocarse de lado, la polarización en República Dominicana es clara: de un lado los corruptos junto a sus socios y apoyadores, y del otro lado el pueblo que padece el desgobierno, las injusticias, la corrupción y la impunidad.

Ante la presión ciudadana, el gobierno se ha visto forzado maniobrar y lo ha hecho como es su costumbre: ha nombrado una comisión de ''notables'' integrada por personas representativas de los poderes fácticos socios y beneficiarios del desgobierno, las injusticias, la corrupción y la impunidad que nos lastiman. Esta comisión de "notables'' ha sido designa por uno de los probables implicados en aquello que se pretende investigar con la segura intensión de que todo quede igual que antes.

En este momento histórico el pueblo dominicano debe estar consciente de que no hay posibilidad de que la corrupción se sancione a sí misma, de que no hay posibilidad alguna de combatir la corrupción desde la institucionalidad integrada y designada por aquellos que la practican, la apoyan y la encubren.

El compromiso con la impunidad del actual gobierno es manifiesto y se expresa claramente en la frase de Danilo Medina en la inauguración de su primer gobierno: ''No debemos tirar piedras hacia atrás'', es el clásico "Borrón y cuenta nueva" que tantos males ha generado y prolongado en nuestra sociedad.

Si queremos un resultado positivo, esta lucha no puede perder el tiempo pidiéndole a los corruptos que se autosancionen, ni pretendiendo que sus lacayos, socios y cómplices los persigan y encarcelen. Esta lucha no tiene posibilidades de éxito se apuesta a canalizar sus reclamos por medio de esa institucionalidad secuestrada por quienes combatimos.

Es necesario en esta coyuntura llevar esta lucha a un terreno en el cual el poder omnímodo del PLD y la partidocracia no puedan actuar con éxito ni manipular; es necesario llevar esta lucha contra la impunidad a las plazas, los caminos y calles de nuestro país.

La actual lucha contra la impunidad debe ser enriquecida con las más sentidas aspiraciones populares, recogiendo su pliego de luchas, necesidades y demandas: por los derechos laborales y aumento salarial, por la carestía de bienes y servicios que empobrecen a la mayoría, por servicios eficientes de salud, agua potable, energía eléctrica, transporte y seguridad ciudadana, entre otra demandas de la población.

Apoyamos y vamos a la marcha el 22 de enero hacia Palacio, pero es imprescindible profundizar, ampliar y radicalizar la lucha llevándola a las entrañas del pueblo: a nuestros barrios y campos, a nuestras plazas, caminos, callejones y calles.

Es la hora de una amplia e integral unidad ciudadana para la acción, es una hora para dar protagonismo al pueblo. Es una hora popular. Es la hora del pueblo.

¡Unión, organización y lucha! ¡La victoria es para el pueblo!

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